En tiempos electorales es fundamental que las variables de la microeconomía se sostengan, al menos, estables. El derrumbe que de un año a esta parte venia soportando la micro afectaba a la gente de manera directa. Por eso, se buscaron diferentes alternativas para resolver ese problema. Y las soluciones llegaron a tiempo: créditos ANSES, plan de subsidios para la compra de autos 0 kilómetros y el relanzamiento de Ahora 12 fueron algunas de las alternativas válidas.
La ANSES confirmó que de ese volumen de dinero, unos 60.000 millones de pesos salieron de sus arcas en forma de crédito de consumo. Esto es auxilio directo al sector más desprotegido de la sociedad, los jubilados y pensionados. Pero también un incentivo a los comercios, dado que gran parte de ese dinero fue directamente a la calle para consumo.
Si se suman todas las herramientas utilizadas, entre las que hay que agregar el adelantamiento de los aumentos para el año de la Asignación Universal por Hijo, el incremento en presupuesto de la obra pública y mayores transferencias a las provincias, la inversión alcanza a un punto porcentual del PBI: 212.000 millones de pesos.
El dato, si bien no es oficializado desde el Gobierno, surge de un estudio realizado en Estudio Broda, tomando como base los anuncios oficiales correspondiente a las diferentes medidas que se pusieron en marcha en los últimos meses.
Y de hecho, esa jugada está dando resultados. A un mes de las PASO, los datos de las encuestas empezaron a mejorar para los candidatos oficialistas. Ahora, la brecha entre la oposición y los aspirantes del Gobierno se redujo en las mediciones de todos los encuestadores y, en algunos casos, los resultados se empardaron. Resta un mes para el primer test y tres meses para la definición. No está muerto quien pelea.