La actividad requiere de una mirada integral en el plano estatal. Los concejales Guillermo Volponi y Vilma Baragiola calificaron al sector como “en pleno desarrollo” y “muy positivo” para la ciudad.

 

En un marco institucional, donde la comisión de Desarrollo Productivo e Intereses Marítimos del Concejo Deliberante se convocó para sesionar en la sede de UCIP, su presidente, Guillermo Volponi, y la concejal Vilma Baragiola, escucharon a los integrantes de la cámara de productores de kiwi de Mar del Plata.

La reunión, que fue impulsada desde la Comisión de Producciones Intensivas de UCIP, contó con la presencia del titular de la misma, Alejandro Lamacchia, los productores Ricardo Nejamkin y Laureano Goycoa -autoridades de la cámara- y del vicepresidente de UCIP, Blas Taladrid.

Fueron varios y muy diversos los temas que se trataron, pero fundamentalmente se dieron prioridad a las necesidades de un sector que produce y genera divisas vía exportaciones y mano de obra intensiva para la ciudad. Y, sobretodo, que requiere de acompañamiento estatal y articulación de todos los niveles para potenciar sus posibilidades.

Volponi, como Presidente de la Comisión, se comprometió a propiciar un proceso de trabajo conjunto entre el sector público y privado. Al respecto señaló que “vemos al kiwi como un sector muy dinámico y en pleno desarrollo para la actividad económica de la ciudad”. Por su parte, Baragiola resaltó “la importancia de generar un trabajo en red entre municipio, provincia y nación” y “la necesidad de desarrollar un Máster Plan para la producción”.

El kiwi, como sector productivo local, se encuentra en pleno proceso de desarrollo. Tiene altas posibilidades de ser un sector dinámico de la actividad primaria pero a la que se le puede agregar mucho valor en la cadena productiva a nivel local, llegando a exportaciones directas con clientes en distintas partes del mundo.

También es una fruta que puede mejorar su presencia en el mercado interno, dado que el 70% de lo que se consume en nuestro país es importado, logrando así un proceso de sustitución de importaciones y sentando las bases para una generación de empleo local muy necesaria para la ciudad y la región.