Tuvieron que pasar casi dos décadas para que la Argentina obtenga el protocolo necesario para que el campo pueda volver a enviar carne propia a los Estados Unidos. Diecisiete años pasaron desde que la mayor potencia mundial le cerrara las puertas a nuestro sector productivo más importante, el agropecuario.
El viernes 1º de marzo comenzó una nueva etapa en las relaciones bilaterales de comercio exterior con los Estados Unidos. Etapa que se desarrollará por medio de la exportación de cortes de calidad y carne para la elaboración de hamburguesas. Pero, sobre todo, dará inicio a un nuevo escenario de comercio con el sector industrial norteamericano.
Mediante un envío a la ciudad de Filadelfia, que consistió en 12,5 toneladas de carne de primera calidad, el frigorífico Swift fue el encargado de inaugurar esta nueva fase del comercio, convirtiéndose en la primera empresa en exportar directo a este destino luego de la formal reapertura del mercado en diciembre pasado cuando se realizó un envío simbólico.
En esta ocasión, Estados unidos recibió cortes magros que atravesaron los estrictos controles necesarios para exportar. Fue elaborado en la planta de Swift, establecimiento SENASA 13, que cuenta con la habilitación para enviar a este destino. Swift Argentina S.A., del grupo Minerva Foods, fue fundada en 1907 y elabora cortes de carne envasada al vacío, hamburguesas, salchichas y otros productos de valor agregado. Exporta sus productos a Holanda, Alemania, Chile, China, Rusia, entre otros.
Dicen desde el sector que haber logrado este envío es clave para el futuro de los frigoríficos argentinos, que justamente apuntan a crecer en exportaciones de cortes de calidad y a mejores precios.
El Embajador argentino, Fernando Oris de Roa, participó del arribo de la embarcación y de esta forma formalizó la reapertura de un mercado que se mantuvo cerrado por 17 años.
Vale resaltar que desde diciembre pasado Argentina cuenta con un beneficio de acceso al mercado norteamericano de una cuota de 20.000 toneladas anuales que puesta en valor representaría de u$s 150 a 180 millones. Las exportaciones que superen ese volumen deberán abonar un arancel de ingreso de 26,4%.
Se estima que el 80% del producto a exportar será carne magra que demanda la industria estadounidense para la producción de hamburguesas. El 20% restante serían cortes de alta calidad, producto “Premium” con características especiales.