Será en algunas de las categorías de recaudación. La rebaja fue impulsada en un presupuesto que, por otro lado, tendrá un déficit millonario. El inmobiliario aumentará tanto en su rama urbana como rural. Intentarán obtener sanción definitiva antes de fin de año. 

 

La provincia de Buenos Aires puso en marcha el derrotero para el debate por el Presupuesto de 2019. La iniciativa presentada por la gobernadora María Eugenia Vidal contempla un déficit de $ 40.000 millones de déficit, suba del 38% en impuesto inmobiliario y la baja parcial del impuesto a los Ingresos Brutos.

Por lo pronto, seis rubros se verán beneficiados por el proyecto que La Plata ingresó a la Legislatura provincial a través del Senado.

De acuerdo, a la iniciativa del Gobierno bonaerense para la producción primaria la reducción será de 1,5 a 0,75%; para la construcción, la baja será de 3% a 2,5%; en los servicios profesionales pasarán de 5% a 4,5%; transporte, de 3% a 2%; comunicaciones, de 5% a 4%; servicios inmobiliarios de 6% a 5%; electricidad, gas y agua, 4 a 3,75%.

Autoridades provinciales indicaron que la decisión de reducir las alícuotas "va en línea con el Consenso Fiscal" por lo que anticiparon que "vamos a continuar disminuyendo impuestos distorsivos que perjudican la actividad económica y la generación de empleo".

El Gobierno de Vidal quiere aprobar en la Legislatura un Presupuesto para el año próximo que contempla gastos por $ 929.000 millones, un déficit de $ 40.000 millones con relación a los recursos, una suba del 38% del impuesto inmobiliario y la creación de un gravamen al juego.

Obras públicas, desarrollo social, salud y seguridad, además de educación, son las cinco áreas en las que se destinarían los principales recursos de la Provincia el año que viene. Por último, el impuesto inmobiliario, tanto urbano como rural, está previsto que aumente 38% en 2019.