Desde el 1º de agosto volar en Argentina es bastante más accesible que antes. El Ministerio de Transporte de la Nación oficializó, vía Boletín Oficial, la decisión de eliminar los pisos a las tarifas de aviones para las empresas que operan rutas dentro del país.
Esta medida, favoreció a miles de personas que pudieron adquirir -en las primeras 24 horas de ofertas- tickets de Aerolíneas Argentina por $ 499. Luego se sumaron otras compañías, como Latam, incluso la cuestionada Flybondi lanzó ofertas por debajo de los doscientos pesos.
La banda tarifaria regía en nuestro país desde hace algunos años y era una decisión política del gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández, en su afán por hacer competitiva a Aerolíneas Argentinas frente a otras empresas del sector privado.
Resulta que la elevada estructura de costos de la empresa de bandera nacional colocaba el piso del precio en un rango elevado. Otras compañías, como el caso de Latam, habían dejado de volar internamente rutas en nuestro país ya que siendo más eficientes y con tarifas más económicas, se veían imposibilitados de competir por precio reduciendo oportunidades en el mercado interno.
Ahora, eliminada la banda tarifaria, todas las empresas de transporte aerocomercial pueden fijar sus propias estrategias de comercialización. La única condición es que los pasajes que se vendan con bajos costos deben ser comprados con -por lo menos- 30 días de antelación. Eso favorece a que las empresas puedan trabajar con el 70% del mercado que decide la compra en los 30 días previos al vuelo.
A pesar de ello, la medida sirve para impulsar fuertemente la industria aerocomercial en el país, y genera, ya, que otras empresas que no volaban destinos o rutas de cabotaje sientan la posibilidad de hacerlo. Eso trae acompañado mayores niveles de inversión en aeropuertos, adecuación y mejoras de los servicios en las estaciones, apertura de nuevas fuentes de trabajo en el sector, generación de mayor flujo de pasajeros en destinos turísticos, mejor clima de negocios, mayor conectividad, y otra vez mayor empleo, ya ahora fuera del sector aerocomercial y como una resutante del trabajo diseñado.

Interés legislativo marplatense

En estos días, en la ciudad de Mar del Plata el concejal del PRO Guillermo Volponi se hizo eco de esta cuestión impulsando un reconocimiento del Concejo Deliberante de General Pueyrredon a esta decisión del Gobierno Nacional. Volponi puntualizó que "la medida contribuye a una reducción real y concreta en los valores de los pasajes aéreos en todo el país" por lo que consideró que "permitirá, de manera real, la libre competencia entre las prestadoras de servicios donde cada una podrá fijar sus precios en función del capital, la reposición del mismo y la rentabilidad que se plantee en el negocio".
La implementación de tarifas reducidas que derivaron en la denominación comercial de las empresas como “low cost” será beneficioso para Mar del Plata, como uno de los destinos turísticos más importantes de la Argentina, contribuyendo a la ampliación de la cantidad de personas en condiciones de utilizar los servicios de transportación aérea, basados en un precio más accesible para ellos.
Desde la visión local y regional el concejal marplatense agregó que "la eliminación de la banda tarifaria para las empresas permitirá mejores campañas de divulgación de los servicios" y en ese marco "Mar del Plata será favorecida, directamente, por las campañas de marketing y publicidad de las empresas que elijan volar hacia nuestra ciudad".
Obviamente que también es sumamente importante el producto final que esta medida va a generar en el entramado social de la ciudad, por cuanto se estima que existe, todavía, mucho por crecer en el segmento de la transportación aérea en materia de prestación de servicios, y que esta política incentivará la inversión en aquellas empresas capaces de competir por mejora de los servicios hacia los pasajeros, contribuyendo a la ampliación de personal y mejora en los niveles de generación de empleo en el sector.