En el marco de la apertura de las sesiones legislativas 2019, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, anunció un incremento del 46% de la Asignación Universal por Hijo (AUH), con vigencia inmediata desde el mes de marzo.
La fórmula previsional ya establecía un aumento del 11,8% para todas las jubilaciones y AUH en marzo, pero con el reciente anuncio las AUH se elevarán un total de 46%, pasando de $1.815 a $2.644. Por tanto, tras el aumento de marzo las jubilaciones acumularán un incremento del 35,9% interanual, en tanto que la AUH reflejará un aumento del 77,1% interanual.
La medida buscó adelantar los 4 aumentos que el gobierno estima correspondería aplicar en el año conforme a la nueva ley de actualización de jubilaciones y AUH. Tras el aumento, la prestación de AUH se mantendrá fija en el nuevo monto establecido para lo que resta del año, mientras que las Jubilaciones se actualizarán trimestralmente conforme a la ley de movilidad. Por tanto, a fin de año Jubilaciones y AUH observarían un aumento interanual de 46% en el año, frente a una inflación que estimamos del 33% este año.
 
image.pngEn definitiva, la medida buscó que la AUH recomponga inmediatamente el poder de compra perdido con la aceleración inflacionaria tras la explosión de la crisis de 2018. La inflación no aflojó en el arranque del 2019 y en febrero todo indica que quebró la barrera del 50% interanual, por primera vez desde 1991.
Por su parte, las jubilaciones también recompondrán el poder de compra, aunque al ritmo que establece la nueva ley, que persigue principalmente la inflación con una demora de 6 meses. En el año aumentarían un 46% según estima el propio gobierno.
El costo fiscal por adelantar sólo los aumentos de AUH se estima oficialmente en $15.000 millones para todo 2019, equivalente a 0,1% del PBI. El monto no es significativo y el acuerdo con el FMI ya contemplaba un potencial aumento en el gasto en seguridad social. Más aún, el acuerdo todavía permitiría otro 0,1% del PBI en asistencia social.
En lo que sigue analizaremos como evolucionó el poder de compra de la AUH los últimos 7 años, su costo fiscal y el impacto del programa en los índices de pobreza e indigencia.
 
1. Poder de compra de las AUH entre 2013-2019
A fin del 2015 las prestaciones por AUH alcanzaron un total de 3,6 millones. En 2016 el nuevo Gobierno amplió la cobertura del programa al sumar los padres monotributistas. La medida incrementó en 400 mil las prestaciones, para alcanzar un total de 4,0 millones en la actualidad.
 
image.png
Existen 2,2 millones de adultos titulares de la prestación, lo que arroja 1,8 menores por familia.
La nueva fórmula previsional opera con un rezago de 6 meses para actualizar los haberes. Esta demora en un contexto de elevada inflación generó una notoria pérdida del poder de compra. Específicamente del -15% interanual de las Jubilaciones y AUH, al mes de febrero último.
Ahora bien, tras el aumento del 46% en el mes de marzo, las AUH no sólo recuperan todo el poder de compra perdido tras la crisis del 2018, sino que alcanzarán su máximo poder de compra de los últimos 7 años.
 
image.pngDado que no observarían nuevos aumentos durante el 2019, el poder de compra de la AUH se irá deteriorando conforme evolucione la inflación del año. Aun esperando una inflación del 32,7% para 2019, el poder de compra anual de la AUH será similar al alcanzando durante el 2015.
 
2. Impacto fiscal y acuerdo con el FMI
A fin de 2015 el costo fiscal de la asistencia por AUH fue de 0,55% del PBI. Con el cambio de gobierno, la cantidad de beneficiarios se amplió también a los padres monotributistas, elevando la cantidad de prestaciones en 400 mil, hasta un total de 4,0 millones en la actualidad. Tras la ampliación, el costo se elevó a casi 0,6% del PBI durante 2016 y 2017.
En 2018 la inflación licuó el poder de compra y por tanto el costo fiscal volvió a 0,5% del PBI. Ahora bien, el reciente anuncio recompone inmediatamente el costo de las AUH para elevarlo nuevamente un total de 0,6% del PBI en 2019.
 
image.png
El acuerdo con el FMI ya tenía una cláusula para aumentar el gasto público en programas sociales, principalmente si la inflación no verificaba la reducción esperada en el acuerdo. El acuerdo con el FMI todavía permite elevar en otro 0,1% del PBI en asistencia social.
Dado que la inflación de febrero habría cerrado cerca de 3,5% mensual, y por tanto, superando la barrera de 50% interanual por primera vez desde 1991, este escenario gatilló el plan de contingencia social establecido dentro del acuerdo con el FMI.
 
3. Impacto en los niveles de pobreza.
Tras el apagón estadístico que vivió Argentina entre 2007 a 2015, en 2016 se volvió a medir la pobreza. Según datos del recuperado INDEC, el 32,2% de la población estaba en situación de pobreza, en el segundo trimestre de 2016.
Si bien para fin de 2017 ya había bajado a 25,7%, con la crisis del 2018/2019 el propio presidente ya advirtió que posiblemente el número de pobres se elevó nuevamente a los niveles que observó al inicio de su gestión.
 
image.png
Ahora bien, la pobreza en Argentina se concentra en su población más joven. De hecho, el 41% de los menores de 14 años vive en situación de pobreza. En la otra punta etaria, la pobreza alcanza al 7% para los mayores de 65 años.
 
image.png
Son varios los estudios que advierten el impacto que tuvo la AUH para reducir los niveles de indigencia en Argentina. El más reciente es un estudio de UNICEF publicado en 2018 , donde concluye que la AUH permite aumentar hasta un 30% los ingresos de los beneficiarios, reduciendo casi en 2,5 puntos porcentuales los niveles de pobreza de 2016.
Más aún, el mismo estudio advierte que elevando la AUH un 0,33% del PBI (a un total de 0,9% del PBI), prácticamente se elimina la indigencia entre los receptores de la prestación. Para eliminar la pobreza entre los beneficiarios, el gasto de la AUH se tendría que elevar un +2,36% del PBI, (a un total de 3,0% del PBI), según las conclusiones del mismo estudio.
 
4. Consideraciones finales.
Tras la crisis que llevó la inflación a quebrar la barrera de 50% interanual en febrero, el Gobierno decidió recomponer inmediatamente el poder de compra de las AUH como paliativo entre los más vulnerables.
La medida tiene un costo de $15.000 millones, equivalente a sólo 0,1% del PBI, llevando el costo total de las prestaciones por AUH a 0.6% del PBI, magnitud que tenía previo a la crisis.
Los beneficiarios observarán un aumento inmediato en la prestación de marzo, que permite cubrir casi toda la inflación de los últimos doce meses (50% inflación acumulada vs 46% de aumento sólo en marzo).
El aumento nominal del 46% en marzo, permite no sólo revertir una caída del poder de compra del -15% que acumulaba los últimos doce meses, sino computar en marzo un aumento del poder de compra del 17% interanual. Con este aumento la prestación por AUH alcanza el máximo poder de compra desde que se creó el programa.
Dado que no habría nuevos aumentos para las AUH durante 2019, esta mejora del poder de compra se irá licuando en el año hasta alcanzar un aumento real de 10% para fin de año. Suponemos una inflación del 33% para 2019.
 
image.png
Por su parte, las jubilaciones recuperan el poder de compra más tarde, siguiendo el cronograma de aumentos trimestrales de la nueva ley previsional. Recién con el aumento de septiembre las jubilaciones ya estarán creciendo también cerca de 46% interanual. A partir de entonces el poder de compra también se pondrá en terreno interanual positivo, para cerrar el año con un aumento real del 10%, al igual que la AUH. Para el momento de las elecciones tanto AUH como jubilaciones estarán recuperando poder de compra.
 
COLUMNISTA INVITADO – Ramiro Castiñeira 
Economista jefe de Econométrica S.A.