Poco a poco se achica el círculo y ya casi no quedan quienes emitan facturación en papel, a excepción de los monotributistas de la categoría A, la más baja del régimen simplificado. Ellos podrán seguir con esa modalidad arcaica hasta el 1º de abril, cuando también deban incorporarse a la facturación por medio del sistema que dispone la Administración Federal de Ingresos Públicos para controlar los ingresos y egresos de los monotributistas.
Los contribuyentes de la categoría B del monotributo, que ahora tienen que emitir sus facturas online, tienen la posibilidad de generar ventas por hasta $207.191 al año. Esto los preserva del régimen general de impuestos.
Así, este núcleo está integrado por unos 365.000 aportantes, en su mayoría profesionales independientes y proveedores de servicios que por el nivel de facturación anual que tienen y la actividad que desarrollan, no requieren de adherir al sistema general.
Lo importante en este caso es que la AFIP podrá obtener datos de las operaciones económicas de un contribuyente al instante. Además, podrá verificar casi en tiempo real si la facturación que declara el monotributista coincide con su nivel de gastos.
“Al conocer su facturación al instante y al tener los consumos de tarjeta de crédito y débito, la AFIP investigará qué otros ingresos tiene ese contribuyente para que pueda justificar el alto consumo con tarjeta”, señaló Vicente Lourenzo, consultor pyme y miembro de la comisión de asuntos pyme del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
Vale decir que si el contribuyente no puede justificar sus gastos, el organismo de recaudación cambiará de oficio de categoría o, en el peor de los casos, los expulsará del Régimen Simplificado, haciéndolo pagar IVA, Ganancias y Autónomos desde el momento en que detecta la desviación.
De acuerdo con el cronograma fijado por la AFIP, el 1º de abril próximo será el turno de adecuación a la tecnología para 950.000 monotributistas de la categoría A, la de facturación más baja.
Según datos oficiales, aproximadamente 473.000 contribuyentes se hallan inscriptos en las categorías más altas (F, G y H) representando sólo el 15% del padrón general.